domingo, 21 de febrero de 2010
EDITORIAL
Editorial
Pliego de Peticiones de los Trabajadores en la Universidad del Rosario
La principal petición consignada en nuestro pliego, se concentró en pedir que los cinco trabajadores sindicalizados del Colegio de Arrayanes (que este año llega a su fin) fuesen reubicados en otra dependencia de la Universidad para que puedan continuar beneficiándose del derecho al trabajo. Sin embargo, las directivas a través de la comisión negociadora se negaron rotundamente y no han dado ninguna alternativa para ellos. Lo más preocupante es que esta negación la hacen aún sabiendo que cuenta con los medios para hacerlo, pues con frecuencia se están ofreciendo a través de las convocatorias lugares de trabajo los cuales podrían utilizarse para un simple traslado de los compañeros. Casualmente, la reubicación si la aceptaron con aquellas personas que venían del Colegio Arrayanes pero que aceptaron renunciar a la organización sindical.
La Comisión negociadora por parte de los trabajadores, no permitió que se resquebrajara la Convención y no quiso entregarle ninguna de sus cláusulas a la Universidad del Rosario, pues con algunas de sus pretensiones se hubieran visto lesionados los trabajadores que hoy están contratados y con otras, los que contratara de ahora en adelante. Esta defensa del futuro de los trabajadores motivó al doctor Germán Valdés, para calificarnos de “medievales” y “filántropos”, en una muestra de la grosería que existió por parte de la Universidad durante toda la etapa de negociación (ni siquiera ofrecían un vaso de agua a los trabajadores que negociaron el pliego).
Ante la perspectiva de un Tribunal de Arbitramento en el cual se pudiera revisar nuestra Convención, preferimos retirar el pliego de peticiones, con lo cual la Convención queda renovada automáticamente por seis meses. Debemos anotar que el despido de trabajadores por el cierre del Colegio de Arrayanes acabó con la mitad de los afiliados al sindicato, situación que nos llevó a fusionarnos con el sindicato SINTIES, que agrupa varias instituciones de educación.
Hoy solamente estamos afiliados 24 trabajadores del Rosario y estamos dispuestos a defender la Convención, pues ella está beneficiando tanto a los afiliados, como a los no afiliados, pues los beneficios que están consignados en ella, se han extendido a los demás trabajadores. Esta ha sido una excelente estrategia de la Universidad para desincentivar la afiliación al movimiento sindical por parte del resto de trabajadores.
Sindicato de Trabajadores de Instituciones de Educación Superior SINTIES.
CARTA ABIERTA A LOS COLEGIALES Y CONSEJOS ESTUDIANTILES
Hoy más que nunca la Universidad se enfrenta a cambios drásticos debido a la elección de un nuevo rector quien deberá ofrecer un mejor futuro a la Universidad. No se trata de menospreciar la obra de Hans Knudsen, pero su visión de administrador se enfocó en convertir a la Institución en una empresa rentable y no un centro de calidad académica. Las pésimas condiciones de la sede Quinta de Mutis, el hacinamiento del claustro y el deterioro en la planta de docentes comparado con las altas matrículas y los constantes y enormes ingresos de la institución (por ejemplo el Ibiza festival del año pasado), dan cuenta de ello. No obstante, no hubo en el rector una verdadera preocupación por la calidad académica dentro de la Alma Mater lo cual se demuestra con los resultados de los ECAES que no ubican a la Universidad entre las 20 primeras del país. Es aquí cuando hago un llamado a los Colegiales, para que no se dejen presionar y a conciencia escogen con visión de mañana al nuevo rector de la Universidad. No permitan que los
(…) no hubo en el rector una verdadera preocupación por la calidad académica dentro de la Alma Mater lo cual se demuestra con los resultados de los ECAES que no ubican a la Universidad entre las 20 primeras del país.
antiguos vicios clientelistas y politiqueros de promesas y alabanzas los tienten a escoger mal el timonel de esta embarcación de la cual todos hacemos parte. Recuerden colegiales que en sus hombros recae una gran responsabilidad; la posición para la cual fueron escogidos más que el honor, implica una gran compromiso no sólo con sus intereses personales sino con los intereses de todo el conglomerado académico que tiene puestos los ojos y sus esperanzas en ustedes.
A los representantes estudiantiles recordarles el enorme compromiso con la comunidad académica quien los eligió por la vía democrática. Los consejos no son un concurso de popularidad sino un merito electoral, en donde sin importar las consecuencias, deben lanzarse de frente a la defensa de cada miembro de sus facultades que esté en peligro de ser expulsado o sancionado. Recuerden que las directivas de estas facultades tienen la costumbre de presumir la culpabilidad en los consejos disciplinarios, y por ello vale más la palabra de un profesor que la de un estudiante olvidando el principio de igualdad jurídica que consagra nuestra vapuleada constitución nacional. Ustedes a través de las vías de derecho deben recordarles a los decanos y demás directivas de facultad, que la Universidad desde tiempos de Fray Cristóbal pertenece a los estudiantes y no a quienes temporalmente ocupan posiciones de poder y logran manipular y tergiversar con mucho éxito lo que nuestro fundador quiso.
Hago un llamado especial a Juan Pablo Ayala, ya que en él confluyen dos calidades únicas la de colegial y la de presidente del Consejo Superior Estudiantil. Repetirle como muchas veces se lo he dicho en privado y en público que su responsabilidad es mucho mayor y él debe ser el portal de acceso directo para que los estudiantes y egresados de nuestro querido claustro recuperen el nombre tan desprestigiado de nuestra Universidad. Usted Juan Pablo debe ser el defensor de los intereses del estudiantado y no el representante de las directivas ante los reclamos y peticiones de los Rosaristas.
Ricardo Ordoñez G.
Egresado
Facultad Jurisprudencia
Baja Calidad y Pésima Visibilidad… ¿es ir adelante en el tiempo?
Las tecnologías de la informática y especialmente la facilidad para el ingreso a internet, ha permitido que los estudiantes y el público en general, conozcan a profundidad las instituciones y personas que los rodean. Este es el caso del ranking mundial de universidades presentado en www.webometrics.info y en donde la Universidad ha sido catalogada como la número 11 en Colombia, 2307 en el mundo y no aparecemos entre las primeras 100 de latinoamérica (debo reconocer que mejoramos ya que para junio de 2009 estábamos de 20 en Colombia y más de 3000 en el mundo). Sin embargo, las directivas insisten en ignorar esta situación e incluso en forma poco argumentada y un tanto insolente, catalogan este ranking como poco importante y desestimable. Es el caso del señor rector Hans-Peter Knudsen quien en un almuerzo con los estudiantes premiados por sus logros académicos se atrevió a decir que este ranking media “la cantidad de veces que se ingresa a internet”, pero no accedió a darle la palabra a quien escribe este artículo para aclarar este error. Por este motivo acudo a este medio para explicar muchos elementos al respecto y exigir soluciones.
El ranking webometrics, el cual pueden verificar ingresando a la página de internet, utiliza motores de búsqueda especialmente diseñados que en minutos entran a la página del Rosario y determinan su actividad académica y su visibilidad. Quiere decir esto que si la página se accede con rapidez y su navegación es versátil, la posibilidad de que la Universidad sea observada desde cualquier lugar del mundo es alta. Posteriormente, el visitante buscará contenidos académicos y de acuerdo a su calidad descargará algunos o varios. Adicionalmente, los motores hacen un estudio del tipo de profesores existentes, su preparación, sus publicaciones y su criterio internacional. Claro, la operación completa ocurre miles de veces al día en universidades como Harvard, MIT, Stanford, Oxford etc...¿Alguno de ustedes habían escuchado hablar de ellas? ¿Será señor Rector que estas no son las universidades más importantes del mundo?
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(…) la Universidad ha sido catalogada como la número 11 en Colombia, 2307 en el mundo y no aparecemos entre las primeras 100 de latinoamérica
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Uno de los criterios más importantes del ranking es la facilidad con que se ingrese y navegue en la página de internet, es decir, la visibilidad. Sin embargo todos conocemos los enormes errores de la red de internet existente en la Universidad: Un correo inservible, unos filtros que no permiten entrar a páginas de medios de comunicación internacionales, límites para el acceso a artículos académicos, etc. Parece una página de las diseñadas por el actual gobierno “para mantener informado al ciudadano”. Por lo tanto, es la incompetencia y torpeza de alguien o algunos pocos, la que está llevando a que una institución con más de 350 años se debata entre mantenerse en la mediocridad o desaparecer. ¿Pero quién debe responder por esto?
Hago un primer llamado para que las directivas hagan un estudio de los responsables de tener tan mal sistema de internet y tomen medidas al respecto. Es un tema que debe solucionarse si queremos ser una universidad de calidad.
El segundo elemento fundamental para el análisis del ranking es la preparación que tienen los profesores, la cantidad de doctorados o maestrías presentes en la planta docente, la cantidad y sobretodo calidad de las publicaciones y el tipo de investigación que se realiza. No es de extrañar entonces, que las primeras universidades en el mundo sean Harvard y MIT y en el país la Nacional y los Andes. Pero lo que sucede en la Universidad es distinto, ya que si bien algunos profesores tienen excelentes publicaciones y una hoja de vida académica envidiable, también conocemos una gran cantidad de maestros con pésima preparación o recién graduados. Incluso encontramos algunos docentes cuyo mayor reconocimiento es la publicación del mismo artículo en una enorme cantidad de medios. La Universidad está en mora para crear una escuela de formación docente que permita tener una planta cualificada. ¿O será que para las directivas es más importante tener un campus hermoso que una planta docentes de calidad?
Frente a la actividad académica es claro que la Universidad desde sus directivas nunca se han interesado en este problema y por ello no ha existido apoyo financiero e institucional para las investigaciones de relevancia internacional. La única forma para que los estudiantes y profesores puedan realizar investigaciones de calidad y relevancia es mediante el apoyo de la Universidad como institución.
Señor Rector, en su administración logró acabar con los 350 años de prevalencia del Rosario para convertir nuestra amada institución en una universidad más del montón. En este momento el Rosario es más reconocido por ser la segunda Universidad más cara del país y no por la calidad de su producción académica o la excelencia de sus maestros. Pero no puede dejar su cargo sin resolver esta tragedia frente a todos los miembros de la comunidad Rosarista. Si el germen de esta catástrofe está en los funcionarios que han puesto su interés personal por encima del bienestar de la institución, entonces es usted, señor rector, quien tiene la responsabilidad histórica de extirpar semejante tumor. Webometrics le está mostrando cual es la falla y alguien debe responder. No hay excusas Señor Knudsen... recuerde, internet es y seguirá siendo la pesadilla de los ineptos y de los torpes.
martes, 16 de febrero de 2010
LA UNIVERSIDAD DEL ROSARIO, "LA CUNA DEL DERECHO", DESPOJA A LOS TRABAJADORES DE SUS GARANTÍAS Y SE BURLA DE LAS NORMAS LABORALES
Con el ánimo de arruinar por completo a sus asalariados, El Rosario, ha saboteado la negociación del pliego de peticiones presentado por Sinties, valiéndose de una febril imaginación anti-obrera y perpetrando los más bochornosos actos contra los representantes de los trabajadores.
Como en un juicio medieval, El Rosario pretende imponerles silencio a quienes solicitan mejoras para su situación material, en consonancia con la martirizante carestía; censura hasta las formas de hablar que no sean de su agrado oscurantista y prohíbe la intervención de los asesores en las controversias propias de la negociación del petitorio.
Todo lo anterior podría entendérsele a esta Institución, de acuerdo con sus méritos confesionales y al tipo de voceros escogidos, pero que llegue al colmo de presentar a sus trabajadores un contrapliego para arrebatarles hasta el último centavo, no deja de configurar un asalto incalificable, que debe provocar el rechazo y la condena de la opinión pública, del movimiento sindical, de los estudiantes, de los profesores y padres de familia. Éstos últimos, no alcanzarán a explicarse cómo las cifras que desembolsan para las matrículas no les bastan a los dueños del Rosario, verdaderos Epulones del negocio educativo en el país, para respetar las mínimas garantías de sus empleados.
Pero, también hay un poco de estafa académica en el asunto, dado que algunos de los voceros del Rosario en la negociación ejercen la cátedra en el claustro, de tal suerte que enseñan lo que no practican, a menos que se consienta como línea académica la preparación para violentar y desconocer las normas. Sería muy bueno que el Rosario convocara un evento sobre negociación colectiva, en el cual las partes presenten sus opiniones sobre el tema, ante estudiantes, profesores y trabajadores, con el fin de que cada quien se forme una opinión objetiva y le entregue la razón a quien la tiene. Nosotros con gusto participaríamos.
Hacemos un llamado a todos los sectores democráticos de la Capital de la República para que se solidaricen con nuestra causa, al fin y al cabo, como en los tantos conflictos de los asalariados, lo que está en juego es el derecho a que el trabajo sea considerado como fuente de sostenimiento de la sociedad sin atropellar a quienes lo realizan, con más razón si este atropello se da en la que se precia ser la Cuna del Derecho.
Órgano informativo de la Junta Directiva Nacional de SINTIES
Sindicato Nacional de Trabajadores de las Instituciones de Educación
sintiesnal@yahoo.es - Calle 8 5 -80 - Teléfono 3821000
jueves, 11 de febrero de 2010
Nuestra posible Rectora
http://www.wradio.com.co/oir.
Este es un artículo sobre el primo de la ex ministra quien fue condenado y cómo se las ingenió para salir de la Picota. Será que la Dra. tiene el criterio y concepción moral para regir a la Universidad:
http://www.elespectador.com/
En este artículo se menciona que el hermano, por el cual renuncia al ministerio, José Guerra de la Espriella, también fue condenado por delincuente:
http://www.elespectador.com/
Este es un artículo de Alfredo Rey Córdoba, colombiano, presidente del Tribunal de Expertos Legales de la Organización Internacional de Telecomunicaciones por satélite ITSO y experto en derecho espacial y satelital, en el que critica la contratación del satélite por parte de la ministra Guerra:
http://www.eltiempo.com/
Escuchen, lean y analicen. Ojo que ella puede terminar en la rectoría de la Universidad. Un llamado a los colegiales para que lean y analicen esto y decidan muy bien antes de votar.
David R. Rodríguez N.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Un Negocio Llamado Universidad
Lo que no se dice en las hermosas introducciones de los programas que nos invitan a matricularnos son los descomunales gastos que se suman a la matrícula que ya es bastante costosa.
Otro bastión de oportunidades para acrecentar sus recursos está en el certificar que cancelamos ésta costosa matricula, pues cobran $11.000 y si lo que buscas es un duplicado igual pagas $11.000, mismo precio de un duplicado del recibo de matrícula. Recordemos que los dueños del negocio habían decidido cobrar $17.000 por la revisión de los exámenes (clara muestra que los errores de los profesores los paga el estudiante), pero la presión de los estudiantes permitió que se echara para atrás esta decisión. Los demás certificados generan aún más ingresos para esta institución: Certificado de contenidos por asignatura $11.000, contenido de semestre $24.000, contenido de programa $88.000 (aun cuando aparecen en la página institucional, pero ellos añaden la firma). Los derechos para obtener un título cuestan $480.000, los derechos para cumplir los requisitos de grado $600.000 y las actas de mi grado se elevan a $22.000. Si por algún motivo no puedo asistir a un examen parcial por una causa justificada, debo cancelar $50.000, costo de un supletorio. Si por algún motivo debo reponer el carnet, me cuesta $35.000. Si deseas registrar una materia fuera del término, te cuesta $30.000, una validación asciende a $170.000 y si necesitas algún duplicado de tu diploma te cuesta $70.000. El examen del PET, que tanto atormenta a los estudiantes Rosaristas, ha sido fijado en $240.000. Adiciona la Universidad que si deseas ver una materia intersemestral, deben inscribirse por lo menos 10 personas, o sino los inscritos deberán pagar el faltante, argumento que demuestra un interés por la ganancia mínima requerida y no por la calidad de la materia. Continuar relatando lo que vivimos es triste, pero además vergonzante, ya que el gran esfuerzo de nuestros padres caerá en este negocio llamado universidad e incrementará los ingresos institucionales.
Terminemos diciendo que el bienestar universitario parece un concepto olvidado en la institución, o ¿que cobren por jugar parques ($600 p/hora), ping pong ($1000 p/hora), billar ($1700 p/hora), o un juego de rana ($1100 p/hora) no es una muestra de la facilidad de ver el símbolo pesos en todos lados? Hagamos cuentas para saber cuál es el costo real de estudiar en una Universidad que no figura en las mejores 100 del ranking latinoamericano. Ojala no nos cobren el usar las escaleras de emergencia para subir en Casur, o la entrada a los baños. En fin esperaré a ver qué pasa mañana o ¿también tendremos que pagarles a los profesores por preguntar? Eso podría ser OTRO NEGOCIO ¿NO?
José Luis Rodríguez
Los Avatares de las Elecciones
Ahora bien, estas situaciones tienen varias causas, de las cuales podemos destacar el poco poder que tienen los consejos, lo que desalienta a muchos estudiantes a participar. Pero también el papel que han cumplido algunos consejos lleva a pensar a muchos estudiantes que ese organismo es inservible. Un consejo autónomo, independiente y al servicio de los estudiantes puede lograr muchas cosas a favor de sus intereses, todo depende de que recuerden cual es su papel y lo hagan respetar.
Debemos mencionar como otra causa de la baja participación las incomprensibles exigencias para ser candidato. Es una limitante a la democracia universitaria que se exija no haber perdido materias el semestre anterior y no tener procesos disciplinarios. Ya es hora que el Consejo Superior y los Consejos de facultad entiendan que una cosa es la capacidad de liderazgo y representatividad que pueda tener un estudiante entre sus compañeros y otra sus calidades académicas o disciplinarias.
En estas elecciones se presentaron también algunas situaciones que limitaron el derecho al voto de los estudiantes. En las de Rehabilitación, por ejemplo, el voto ni siquiera fue secreto. Se debía indicar, a quienes manejaban el computador, por cuál de las candidatas se quería votar. Adicionalmente en estas mismas elecciones varias estudiantes ni siquiera pudieron votar porque no tenían el carnet o porque el sistema emitía error cuando pasaban dicho documento. La cédula es el documento de identidad por excelencia y por tanto esta también debe servir para participar. El caso de la nueva sede también es preocupante, ya que por problemas de logística, allí ni siquiera pudieron votar, mientras medicina empezaba su jornada casi a las 11 de la mañana.
A lo anterior se debe añadir las indebidas intervenciones de las directivas en la democracia universitaria. Como es sabido, las directivas fusionaron las facultades de Rehabilitación y Medicina, e intentaron hacer lo mismo con los Consejos Estudiantiles. Que sea el momento para recordarles que estas instituciones son organismos autónomos e independientes, y en tanto las directivas no pueden intervenir y disponer de ellos como les parezca. Es destacable la posición asumida por el Consejo Superior Estudiantil, el cual rechazó dicha intromisión y ratificó el carácter autónomo de estos organismos. Ojala la saliente presidenta de rehabilitación hubiese asumido esa posición y así habría sido innecesario que las propias estudiantes tuviesen que acudir al Consejo Superior para resolver esta situación.
…los consejos estudiantiles deben buscar soluciones acordes a los intereses del estudiantado, esto es, calidad académica y bienestar universitario a costos justos y proporcionales
Este tipo de intervenciones indebidas también se presentaron en Jurisprudencia donde la Dra. Rocío Peña, en plena clase con estudiantes de primer semestre, criticó al consejo estudiantil actual y alabó al anterior, constituyéndose esto en una clara intervención en la política estudiantil. Es necesario recordar a los profesores que no deben intervenir en la política estudiantil o influenciar en la votación de sus estudiantes.
Los anteriores planteamientos, cortos debido al espacio, se hacen con el fin de corregir los problemas en futuras elecciones y para recordar el papel de los Consejos Estudiantiles como organismos de representación autónomos e independientes en su elección y formación. Son ellos los llamados a velar por los intereses y problemáticas de los estudiantes, pero nunca darles la espalda como sucedió con la problemática de inglés y un actual aspirante al Consejo Superior cuya solución fue que “estudien por internet”. Insistimos en que los Consejos Estudiantiles son espacios democráticos que permiten a los Rosaristas enterarse de las graves problemáticas de la Universidad y buscar soluciones acordes a los intereses del estudiantado, esto es, calidad académica y bienestar universitario a costos justos y proporcionales.
Lina Salazar
Juan Pablo Puentes
FRENTE AL INGLÉS, SIMPLE DESINTERÉS
Luego de los sucesos del semestre pasado, donde la mayoría de representantes se unieron por buscar una solución (debemos excluir sujetos que no apoyaron al estudiantado como el presidente del Consejo de Economía), y donde los estudiantes apoyaron la protesta organizada por Conciencia Democrática exigiendo una solución para el problema, las directivas indicaron que se buscaría una solución.
…solicitamos se le explique a la comunidad académica cual es la relación que tiene el Wall Street Institute con la Universidad; instituto que obtiene espacios, publicidad y oficinas dentro de la Universidad y quien sería el principal perjudicado si el Rosario ofreciera directamente los cursos de inglés.
Sorpresiva pero dolorosamente, este semestre las directivas, en lo que he denominado como una cachetada a las peticiones de los estudiantes, decidieron ofrecer como electiva inglés medio y avanzado, cuyo principal requisito es haber aprobado el examen de suficiencia idiomática. ¿Acaso esto soluciona el problema de los estudiantes que no recibieron formación de inglés en el Colegio? De forma indignante las directivas muestran su capacidad para ofrecer inglés como electiva (petición principal de los estudiantes desde hace 4 años) pero mantienen la vulneración del principio de igualdad omitiendo ofrecer los niveles básicos que son urgentes para los alumnos que han visto su carrera truncada por la falta del requisito. Además, se ha derrumbado el argumento económico que tanto esgrimían, ya que si pueden ofrecer altos niveles de inglés, con menos inversión pueden ofrecer niveles básicos del mismo. Parece entonces que el problema es de administración.
A lo anterior debemos añadir la respuesta positiva por parte de algunos profesores de la Universidad, quienes en diferentes clases han aceptado que la mejor solución es que la Institución ofrezca niveles de inglés desde el primer semestre y de esta manera se asegure un excelente nivel para todos los estudiantes. Así lo acepta el Dr. Sergio Rodríguez Azuero, reconocido docente y abogado de la Universidad, quien manifiesta haber propuesto esto a las directivas hace ya bastantes años sin recibir respuesta satisfactoria. Como se ha manifestado en otras ocasiones, esta situación ha perjudicado a decenas de estudiantes y aun no tenemos una respuesta definitiva de las directivas. Ya que no aceptaron la invitación hecha hace un semestre, reiteramos nuestra solicitud para que por este mismo medio, las directivas expliquen la razón para no ofrecer niveles básicos de inglés que permitan solucionar esta dificultad. Además reclamamos se busque una solución para quienes ya tienen el semestre aplazado o están cercanos a hacerlo y solicitamos se le explique a la comunidad académica cual es la relación que tiene el Wall Street Institute con la Universidad; instituto que obtiene espacios, publicidad y oficinas dentro de la Universidad y quien sería el principal perjudicado si el Rosario ofreciera directamente los cursos de inglés.
David R. Rodríguez N.
jueves, 16 de abril de 2009
Nuestro inglés, negocio de unos pocos
La exigencia de un idioma que no es ofrecido en la Universidad, aumentó los niveles de deserción en todas las facultades, llegando a niveles de hasta 60% en ciertos programas. Este inconveniente es aún mayor en la facultad de Rehabilitación donde la mayoría han tenido que retirarse de la Universidad: hay semestres donde sólo aprueban el requisito una o dos personas. El problema principal radica en que la falta de enseñanza de inglés dentro de la Universidad, implica una serie de costos y tiempo adicional para los estudiantes que se ven obligados a acudir a instituciones privadas o cursos externos a la institución. La situación económica de algunos estudiantes no ha permitido acceder a cursos de calidad, por lo que han optado por cursos virtuales como el del SENA u otros ofrecidos en internet. Como resultado de esta opción, de 12 estudiantes que completaron los cursos, sólo 1 aprobó los niveles del PET exigidos. Recordemos que el 23% de los estudiantes que ingresan a la Universidad no tienen conocimiento alguno de inglés y el 33% no está en la capacidad de aprobar los exámenes requeridos.
Los estudiantes hemos presentado numerosas propuestas a la Universidad, entre las cuales se encuentra la posibilidad de ofrecer inglés como materia electiva por medio de un convenio interinstitucional como se hace con el francés, el alemán y tantos otros idiomas que sí son ofertados (y de paso mejorar algunas electivas como Protocolo y Etiqueta que sólo pretenden mantener un pensamiento clasista y excluyente). También se propuso la creación de un Centro de Idiomas, existente en todas las grandes Universidades y que brilla por su ausencia en el Colegio Mayor. Incluso se presentó la posibilidad de dictar inglés por parte de algunos profesores de la Escuela de Ciencias Humanas que tienen altos niveles en esta competencia.
Hago un llamado público para que las directivas, por este mismo medio, expongan ante los estudiantes las verdaderas razones de su negativa a las propuestas y solicitudes de los estudiantes.
La respuesta de la Universidad ha variado entre la indignación y la resignación. En algunas oportunidades se nos indicó que el Centro de Idiomas (principal propuesta, ya que esto garantizaría una educación complementaria y de calidad) estaba sometido a la construcción de la nueva sede, realidad que no parece estar cercana. A los diferentes representantes estudiantiles que han presentado el tema ante la Vicerrectoría, se les manifestó que el inglés era una competencia que debíamos traer desde el Colegio y que la Universidad no debía responder por ello. Olvidan las directivas que para el 2006, sólo el 7% de los colegios en Colombia ofrecían buenos niveles de inglés en su pensum y menos del 4% manejaban inglés en su totalidad. ¿Cómo exigen entonces que el inglés sea una competencia escolar? El argumento de la Universidad pierde sustento cuando vemos que otras competencias que sí debían ser garantizadas por la educación secundaria (lectoescritura, redacción, análisis matemático) son ofrecidas por la Universidad mediante el programa de Estudios Profesionales. ¿Por qué no se tiene la misma actitud frente a los bajos niveles de inglés? Asimismo, debemos añadir la actitud de los representantes estudiantiles (con la excepción de Ciencia Política, Ciencias Humanas y Jurisprudencia) que en diferentes reuniones se han plantado como acérrimos defensores de las directivas y no como representantes del estudiantado. Ha llegado a tal punto el descaro de algunos representantes que, por ejemplo, la presidenta del consejo estudiantil de Rehabilitación afirma ser “representante de los estudiantes y de las directivas”. ¿Será que esta posición responde a una designación que se hizo sin votación popular sino por voluntad de unos pocos?
Resulta curioso del tema expuesto que a pesar de los intentos e insistencias de los estudiantes y representantes, la Universidad ha optado por una actitud desobligada, indiferente y apática. Pero es aún más inquietante cuando se evidencia una estrecha relación entre las directivas y el Wall Street Institute, quien tiene incluso sede dentro de la Universidad (espacio que podríamos usar para ampliar las salas de estudio) y que, por supuesto, vería destrozado su negocio si la Universidad ofertara el inglés. Lo más preocupante es que las directivas se opongan sin argumento a las peticiones y propuestas de los estudiantes, manteniéndose ajenas al problema. Por este motivo, hago un llamado público para que las directivas, por este mismo medio, expongan ante los estudiantes las verdaderas razones de su negativa a las propuestas y solicitudes de los estudiantes y nos indiquen si realmente se desentenderán de esta compleja problemática. Espero que por lo menos esta propuesta sea aceptada por los dirigentes de la Institución.
David R. Rodríguez
El Derecho a expresarnos libremente
El proceso para tener algún tipo de comunicación en las carteleras disponibles en la Universidad es largo y poco alentador. Se debe enviar el material una semana antes a cuando se piensa exponerlo al público para que sean sellados y luego expuestos. Su aprobación está sometida al criterio de una persona quien decide que puede y que no puede decirse en la Universidad. Su exposición de somete al libre albedrío del trabajador que los pega en cualquier espacio disponible de la universidad. Finalmente, después de este burocrático proceso, puede que el afiche ni siquiera cumpla con su cometido ya que los lugares más visibles siempre están acaparados por las comunicaciones oficiales y los mensajes, que en palabras de quien aprueba se exposición “tienen una buena actitud”. Luego de todo esto, es posible que termine en el olvidado panel del piso 8 de la torre 2. Estas trabas limitarían la libre expresión del estudiante más paciente y cortés que pueda existir
En este tema, como otros en esta Universidad, el formalismo prima sobre la racionalidad. Aunque existan espacios libres en las carteleras, y los estudiantes peguen sus carteles respetando los demás, únicamente por no tener el sello “oficial” son quitados sin cuartel. De tal manera que ya ni siquiera el espacio dispuesto para ello es apto para pegar carteles. Esto recuerda las épocas de la Alemania Nazi donde cualquier tipo de comunicación debía ser aprobada por el sello S.S. Si algunas veces se reparten volantes o pegan afiches sin autorización, es por la imposibilidad de ser aprobado por un comité de censura existente dentro de la Institución
Demando a través de este artículo, que la Universidad sea mucho más abierta al tema de los carteles y afiches, que se abran más espacios para que el estudiante pueda exponer lo que a bien tenga y que deje de ser tan formal y se de cuenta que el estudiante necesita expresarse para crecer
Julián Jaccard
El Genoma del Rosarista
¿Será que el gen maldito que está en el ADN es checho el desecho? Me resisto a creerlo. Posiblemente el gen esté en la verídica, seria y contundente información que nos brinda (como aquella vez que sostuvieron que el evento de Rock al Parque no se realizaría)…En fin, creo que todos sabemos que el gen maldito está al final de la cadena del ADN.
Es obvio, en horas de la mañana recibimos el ADN y lo llevamos al salón. Cuando menos nos percatamos, el profesor está hablándole al aire mientras que sus estudiantes están sumamente preocupados por lo que pronostica el horóscopo. El estrés que les genera no poder llenar el crucigrama tiene proporciones cada vez menos sanas y la sensación voluptuosa de tener el ego en las nubes cuando se llena el sudoku, hacen que la cátedra pierda su papel fundamental en nuestra formación y pasa a planos secundarios.
Algunos pensarán que el ADN no tiene nada de malo y que, por el contrario, nos da una lección de cómo acabar con la competencia, nos trae información de primerísima mano, que permite un entrenamiento simple y QUE ES GRATIS. Recibir esta fuente de ignorancia nubla nuestros sentidos y nos somete a una información sin beneficio de inventario. Incluso se encuentran constantes errores de ortografía y redacción ¿No se dan cuenta del atentado al periodismo y A LA NATURALEZA que perpetra este diario? No obstante, lo realmente inquietante es el motivo por el cual la Universidad permite la distribución de este diario dentro de las instalaciones mientras que limita considerablemente la circulación de las propuestas estudiantiles. ¿Habrá algún tipo de interés económico detrás de este permiso?
Porque lo he vivido, me opongo totalmente a la distribución de este diario en las inmediaciones del Colegio Mayor. Porque me desespera llegar a un salón de clase y ver unos cuantos ejemplares en los puestos y el suelo con crucigramas a medio terminar. Porque me desespera que me pregunten el símbolo del Estroncio en la mitad de la clase; porque odio irracionalmente a checho el desecho y porque desconfío mucho de la información que en este medio se plasma, invito al respetable lector de esta publicación que no reciba más el ADN.
Ricardo Álvarez
domingo, 15 de marzo de 2009
La Mediocridad de la Educación por Competencias
Las últimas reformas impulsadas desde la Facultad de Jurisprudencia demuestran esta tendencia a darle primacía al conocimiento y a la educación práctica, en perjuicio de la educación teórica y científica. Desde ahora indico que no estoy en contra de la educación práctica, por el contrario, esta es necesaria para el desarrollo integral del estudiante. En lo que no estoy de acuerdo es que el incentivo por la práctica genere un detrimento en la educación teórica y científica que brinda la institución.
Las últimas reformas impulsadas desde la Facultad de Jurisprudencia demuestran esta tendencia a darle primacía al conocimiento y a la educación práctica, en perjuicio de la educación teórica y científica.
Tales son los casos de la reforma impulsada en el segundo semestre de 2005. En dicha oportunidad se decidió reducir el horario de las materias y la fusión de cátedras fundamentales que antes se dictaban en un horario mucho mayor. Por ejemplo, la enseñanza de la base del derecho civil -me refiero a Personas y Familia. Materias que antes dictaban en un año cada una, que luego se redujeron a un semestre cada una, quedaron reducidas a una materia de 1 semestre denominada “Derecho Civil Personas y Familia”. La segunda gran reforma impulsada el semestre anterior, logró sacar de las cátedras obligatorias una materia científica como teoría del delito y la pena. Además, hicieron otra amputación científica al unir en una sola materia las cátedras de teoría del estado y teoría constitucional.
Reitero que no me opongo a la formación práctica, pero esta debe ser complemento de una educación científica y de calidad. La Universidad y en concreto la Facultad de Jurisprudencia, nos está convirtiendo en técnicos del derecho y no en verdaderos científicos que podamos, eventualmente, generar nuevo conocimiento o avanzar en las posiciones actuales. Existe otra gran dificultad al respecto: la vulneración de la autonomía universitaria, principio constitucional que supone la decisión de la comunidad académica sobre qué y cómo se enseña. Al exponer esta crítica ante las directivas de la facultad, la respuesta ha sido que simplemente siguen las directrices del Ministerio de Educación. Entonces me pregunto, ¿dónde quedó la Autonomía Universitaria?
Otras directivas han respondido, desafortunadamente, que la educación sólo servirá si se fundamenta en la práctica ya que la teoría no sirve para litigar en el mundo jurídico. Se demuestra así, que la intención con este tipo de educación es servir como mano de obra para un mercado laboral que ha sido preestablecido internacionalmente, alejándonos de una educación de calidad que nos permita generar un desarrollo económico y productivo propio. O bien, ¿será que la Universidad adoptó el criterio del ex rector de la Universidad Nacional, Marco Palacio, quien en una entrevista se atrevió a afirmar que la universidad estaba enseñando mucho a los estudiantes?
David R. Rodríguez N.
BENDITAS LAS TIENDAS DE CAFÉ OMA
Si le parece poquito estimado lector, observe la increíble y generosa disminución en los combos que allí se venden. Algunos pasaron de elevados $4500 a unos asequibles $6800 pesos.
Significativo y admirable servicio entonces, el que viene desarrollando ésta pequeña empresa denominada OMA. Empresa que ha encontrado sendas dificultades para posicionarse en el mercado local y nacional, al tener sólo un puñado de establecimientos en Bogotá y toda Colombia. Seguramente, la nueva estrategia de OMA en este semestre, dentro de la Universidad, de disminuir paulatinamente los precios, es una arriesgada táctica que no procura la ganancia y utilidad del negocio, sino el bienestar y la economía de nosotros los estudiantes.
Me refiero a la temible, monstruosa y monopolística máquina de café del Edificio Nuevo del Claustro, que con sus alarmantes artimañas intenta acabar con las humildes tiendas de Café OMA
De igual modo, da gusto comprar y apoyar a OMA, debido a la tramposa y compleja competencia que se le presenta al interior de la universidad. Me refiero con ello (y acuso públicamente) a la temible, monstruosa y monopolística máquina de café del Edificio Nuevo del claustro, que con alarmantes artimañas y con todo su poderío mercantil y económico, intenta acabar a las humildes tiendas de Café OMA. La amenazada OMA ha respondido a su magnánimo rival con estrategias honestas y serviciales encaminadas al rendimiento del diario presupuesto estudiantil.
Aspiro a que con éste pequeño artículo la Universidad NO tome cartas en el asunto y deje a OMA seguir con la íntegra política de manejar los precios como mejor les parece, pues la experiencia nos ha demostrado que todos nos beneficiamos con la honesta y altruista labor en la cual se empeñan estas progresistas y dóciles tiendas de Café OMA.
Héctor Hurtatis Espinosa
PROMOVER LO QUE SABEMOS Mucho más que un deber.
No realizo distinciones ni hago señalamientos particulares, porque no me corresponde hacerlos y porque la situación anteriormente descrita, nos involucra a todos los miembros de la comunidad Rosarista. La falta de interés por estar al tanto de lo que sucede al interior de nuestra alma mater, es un común denominador del que no pude huir.
Soy estudiante de V semestre de Artes Liberales en Ciencias Sociales. Me interesa el análisis y el estudio de los caminos que conducen a la organización y puesta en marcha de procesos de investigación que requieren espíritu crítico y poseo un especial interés en el entendimiento pluridisciplinar de los fenómenos sociales propios de las ciencias humanas en el contexto de la propia cultura.
He aprendido que la formación de criterio responde a la capacidad de generar opinión crítica
Debo decir que entregada a la tarea de comprender el funcionamiento de un programa experimental, e inmersa en otros intereses personales, el conocimiento de la universidad quedó reducido a la información recibida en Taller de Cultura Rosarista y en la Cátedra Rosarista. Información que no quiere decir, en muchos casos, formación de conocimiento e interés por los temas relacionados con la vida universitaria, de la cual todos somos protagonistas. Probablemente, otros estudiantes hallen la experiencia de conocimiento y apropiación de la universidad de esta manera.
He aprendido que la formación de criterio responde a la capacidad de generar opinión crítica, que representa la verbalización de una actitud: expresión manifiesta de un vínculo común en el marco del debate público. Considero obligatorio que la universidad sea el escenario donde los estudiantes practiquen el diálogo social y luchen por el ejercicio de una ciudadanía consciente y comprometida.
María Fernanda Núñez S.
domingo, 15 de febrero de 2009
El Fantasma del Rosario
Máximo Pérez, estudiante de décimo semestre de Jurisprudencia y alguna vez de Filosofía, entusiasmado, se dirigía al edificio de la Escuela de Ciencias Humanas, con la intención de reintegrarse al programa de filosofía, sin imaginarse la desagradable sorpresa que se llevaría, al conocer que su reintegro iba a ser imposible porque un artículo del manual estudiantil, y un pie de página, en letra minúscula, lo obligaban a enlistarse en un programa especial llamado estudios profesionales. La exigencia adicional se fundamentaba en que el semestre anterior, no había sido aplazado formalmente. Las últimas palabras que escucharía esa tarde, del decano de la facultad – que más que las palabras de un humanista, parecían las palabras del típico burócrata e indiferente servidor público- fueron: “usted mejor que yo lo sabe: la ley es la ley”.
De igual modo, luego de estar suspendido un semestre, William Manco está convencido de haber cumplido con la sanción impuesta por perder una materia tres veces. Intenta reingresar al programa de Jurisprudencia, del cual le falta un semestre para culminar, cuando escucha: “usted tiene que ingresar a Estudios Profesionales, porque el manual así lo establece”. Palabras increíbles y cacofónicas en medio de ilusiones desvanecidas.
… esta figura dejó de ser una herramienta para los nuevos estudiantes para convertirse en una amenaza que produce interesantes ganancias económicas para la Institución
Podría continuar narrando casos similares, pero el punto que me gustaría reflexionar es el siguiente. ¿Cuál es la justificación o la finalidad de dicha figura académica en los casos citados y en otros similares? ¿Orientar a estudiantes de noveno semestre? ¿Enseñar a leer y escribir a estudiantes que faltan a clase? Según lo establecido por la Universidad, los “Estudios Profesionales” es un programa especial diseñado para estudiantes que han aprobado los programas de Educación Básica y Media; pero que no han ingresado a una carrera específica, ya sea porque no han definido su perfil vocacional o porque aún no cuentan con el nivel académico exigido por la universidad. Se concluye que este espacio funciona para estudiantes que demuestran tener deficiencias en lectoescritura, en análisis o en la orientación profesional. Sin embargo, esta figura ha transformado su razón de ser para convertirse en una amenaza constante para los estudiantes, y peor aun, en una herramienta de ingresos económicos para la Universidad y sus directivas.
Los casos narrados anteriormente muestran que la Universidad, por medio del reglamento académico, ha establecido una serie de situaciones ilógicas en las cuales se exige el ingreso a este programa. Casos como la falta de formalidad en el aplazamiento de un semestre, o la pérdida de una materia en el caso de estudiantes cerca de graduarse, demuestran que esta figura dejó de ser una herramienta para los nuevos estudiantes para convertirse en una amenaza estudiantil que produce interesantes ganancias económicas para la Institución. ¿Acaso consideran las directivas que un estudiante el cual olvida suspender formalmente su semestre, necesita apoyo educativo y orientación vocacional?
Para finalizar, debo decir que no se trata de un enfrentamiento del resentimiento contra la ley o de la envidia contra el éxito, mucho menos una apología a la vagancia. Por el contrario, los invito a la humanización, al exorcismo de aquel fantasma. Recuerden, en lo general y abstracto se encuentra el Universo, pero en los pequeños detalles se encuentra la perfección.
Máximo Pérez



