domingo, 21 de febrero de 2010

Baja Calidad y Pésima Visibilidad… ¿es ir adelante en el tiempo?

Las tecnologías de la informática y especialmente la facilidad para el ingreso a internet, ha permitido que los estudiantes y el público en general, conozcan a profundidad las instituciones y personas que los rodean. Este es el caso del ranking mundial de universidades presentado en www.webometrics.info y en donde la Universidad ha sido catalogada como la número 11 en Colombia, 2307 en el mundo y no aparecemos entre las primeras 100 de latinoamérica (debo reconocer que mejoramos ya que para junio de 2009 estábamos de 20 en Colombia y más de 3000 en el mundo). Sin embargo, las directivas insisten en ignorar esta situación e incluso en forma poco argumentada y un tanto insolente, catalogan este ranking como poco importante y desestimable. Es el caso del señor rector Hans-Peter Knudsen quien en un almuerzo con los estudiantes premiados por sus logros académicos se atrevió a decir que este ranking media “la cantidad de veces que se ingresa a internet”, pero no accedió a darle la palabra a quien escribe este artículo para aclarar este error. Por este motivo acudo a este medio para explicar muchos elementos al respecto y exigir soluciones.

El ranking webometrics, el cual pueden verificar ingresando a la página de internet, utiliza motores de búsqueda especialmente diseñados que en minutos entran a la página del Rosario y determinan su actividad académica y su visibilidad. Quiere decir esto que si la página se accede con rapidez y su navegación es versátil, la posibilidad de que la Universidad sea observada desde cualquier lugar del mundo es alta. Posteriormente, el visitante buscará contenidos académicos y de acuerdo a su calidad descargará algunos o varios. Adicionalmente, los motores hacen un estudio del tipo de profesores existentes, su preparación, sus publicaciones y su criterio internacional. Claro, la operación completa ocurre miles de veces al día en universidades como Harvard, MIT, Stanford, Oxford etc...¿Alguno de ustedes habían escuchado hablar de ellas? ¿Será señor Rector que estas no son las universidades más importantes del mundo?


(…) la Universidad ha sido catalogada como la número 11 en Colombia, 2307 en el mundo y no aparecemos entre las primeras 100 de latinoamérica


Uno de los criterios más importantes del ranking es la facilidad con que se ingrese y navegue en la página de internet, es decir, la visibilidad. Sin embargo todos conocemos los enormes errores de la red de internet existente en la Universidad: Un correo inservible, unos filtros que no permiten entrar a páginas de medios de comunicación internacionales, límites para el acceso a artículos académicos, etc. Parece una página de las diseñadas por el actual gobierno “para mantener informado al ciudadano”. Por lo tanto, es la incompetencia y torpeza de alguien o algunos pocos, la que está llevando a que una institución con más de 350 años se debata entre mantenerse en la mediocridad o desaparecer. ¿Pero quién debe responder por esto?

Hago un primer llamado para que las directivas hagan un estudio de los responsables de tener tan mal sistema de internet y tomen medidas al respecto. Es un tema que debe solucionarse si queremos ser una universidad de calidad.

El segundo elemento fundamental para el análisis del ranking es la preparación que tienen los profesores, la cantidad de doctorados o maestrías presentes en la planta docente, la cantidad y sobretodo calidad de las publicaciones y el tipo de investigación que se realiza. No es de extrañar entonces, que las primeras universidades en el mundo sean Harvard y MIT y en el país la Nacional y los Andes. Pero lo que sucede en la Universidad es distinto, ya que si bien algunos profesores tienen excelentes publicaciones y una hoja de vida académica envidiable, también conocemos una gran cantidad de maestros con pésima preparación o recién graduados. Incluso encontramos algunos docentes cuyo mayor reconocimiento es la publicación del mismo artículo en una enorme cantidad de medios. La Universidad está en mora para crear una escuela de formación docente que permita tener una planta cualificada. ¿O será que para las directivas es más importante tener un campus hermoso que una planta docentes de calidad?

Frente a la actividad académica es claro que la Universidad desde sus directivas nunca se han interesado en este problema y por ello no ha existido apoyo financiero e institucional para las investigaciones de relevancia internacional. La única forma para que los estudiantes y profesores puedan realizar investigaciones de calidad y relevancia es mediante el apoyo de la Universidad como institución.

Señor Rector, en su administración logró acabar con los 350 años de prevalencia del Rosario para convertir nuestra amada institución en una universidad más del montón. En este momento el Rosario es más reconocido por ser la segunda Universidad más cara del país y no por la calidad de su producción académica o la excelencia de sus maestros. Pero no puede dejar su cargo sin resolver esta tragedia frente a todos los miembros de la comunidad Rosarista. Si el germen de esta catástrofe está en los funcionarios que han puesto su interés personal por encima del bienestar de la institución, entonces es usted, señor rector, quien tiene la responsabilidad histórica de extirpar semejante tumor. Webometrics le está mostrando cual es la falla y alguien debe responder. No hay excusas Señor Knudsen... recuerde, internet es y seguirá siendo la pesadilla de los ineptos y de los torpes.

David R. Rodríguez N

martes, 16 de febrero de 2010

LA UNIVERSIDAD DEL ROSARIO, "LA CUNA DEL DERECHO", DESPOJA A LOS TRABAJADORES DE SUS GARANTÍAS Y SE BURLA DE LAS NORMAS LABORALES


Con el ánimo de arruinar por completo a sus asalariados, El Rosario, ha saboteado la negociación del pliego de peticiones presentado por Sinties, valiéndose de una febril imaginación anti-obrera y perpetrando los más bochornosos actos contra los representantes de los trabajadores.

Como en un juicio medieval, El Rosario pretende imponerles silencio a quienes solicitan mejoras para su situación material, en consonancia con la martirizante carestía; censura hasta las formas de hablar que no sean de su agrado oscurantista y prohíbe la intervención de los asesores en las controversias propias de la negociación del petitorio.

Todo lo anterior podría entendérsele a esta Institución, de acuerdo con sus méritos confesionales y al tipo de voceros escogidos, pero que llegue al colmo de presentar a sus trabajadores un contrapliego para arrebatarles hasta el último centavo, no deja de configurar un asalto incalificable, que debe provocar el rechazo y la condena de la opinión pública, del movimiento sindical, de los estudiantes, de los profesores y padres de familia. Éstos últimos, no alcanzarán a explicarse cómo las cifras que desembolsan para las matrículas no les bastan a los dueños del Rosario, verdaderos Epulones del negocio educativo en el país, para respetar las mínimas garantías de sus empleados.

Pero, también hay un poco de estafa académica en el asunto, dado que algunos de los voceros del Rosario en la negociación ejercen la cátedra en el claustro, de tal suerte que enseñan lo que no practican, a menos que se consienta como línea académica la preparación para violentar y desconocer las normas. Sería muy bueno que el Rosario convocara un evento sobre negociación colectiva, en el cual las partes presenten sus opiniones sobre el tema, ante estudiantes, profesores y trabajadores, con el fin de que cada quien se forme una opinión objetiva y le entregue la razón a quien la tiene. Nosotros con gusto participaríamos.

Hacemos un llamado a todos los sectores democráticos de la Capital de la República para que se solidaricen con nuestra causa, al fin y al cabo, como en los tantos conflictos de los asalariados, lo que está en juego es el derecho a que el trabajo sea considerado como fuente de sostenimiento de la sociedad sin atropellar a quienes lo realizan, con más razón si este atropello se da en la que se precia ser la Cuna del Derecho.


LA OPINIÓN
Órgano informativo de la Junta Directiva Nacional de SINTIES
Sindicato Nacional de Trabajadores de las Instituciones de Educación
sintiesnal@yahoo.es - Calle 8 5 -80 - Teléfono 3821000

jueves, 11 de febrero de 2010

Nuestra posible Rectora

Los invitamos a escuchar la entrevista hecha a la saliente ministra de comunicaciones María del Rosario Guerra, y quien parece ser una aspirante a la rectoría de la Universidad del Rosario. Los invito para que vean el tipo de respuestas ofrecidas por esta persona y que nos sentemos a analizar si alguien que ha demostrado tal incompetencia, debe ser nuestra rectora en los siguientes años.

http://www.wradio.com.co/oir.aspx?id=944366

Este es un artículo sobre el primo de la ex ministra quien fue condenado y cómo se las ingenió para salir de la Picota. Será que la Dra. tiene el criterio y concepción moral para regir a la Universidad:

http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo175248-libertad-formacion-agricola-ex-congresista-guerra-de-espriella

En este artículo se menciona que el hermano, por el cual renuncia al ministerio, José Guerra de la Espriella, también fue condenado por delincuente:

http://www.elespectador.com/noticias/judicial/articulo115268-investigan-hallazgo-de-caleta-finca-del-ex-congresista-jose-guerra-

Este es un artículo de Alfredo Rey Córdoba, colombiano, presidente del Tribunal de Expertos Legales de la Organización Internacional de Telecomunicaciones por satélite ITSO y experto en derecho espacial y satelital, en el que critica la contratación del satélite por parte de la ministra Guerra:

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-6790549


Escuchen, lean y analicen. Ojo que ella puede terminar en la rectoría de la Universidad. Un llamado a los colegiales para que lean y analicen esto y decidan muy bien antes de votar.


David R. Rodríguez N.

lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Y la Calidad Académica?

Un Negocio Llamado Universidad

La universidad es un espacio de saber, conocimiento y de formación integral para la juventud de un país. Lo que no se dice en las hermosas introducciones de los programas a los que nos invitan a matricularnos son los descomunales gastos que se suman a la matrícula que ya es bastante costosa. Ahora bien, creo que es menester mencionar que estamos en la segunda universidad más cara del país (nos supera los Andes en donde la opción de segundo programa es gratis). A pesar de los costos, nuestra universidad ocupa un honroso puesto No.20 en el ranking nacional (aunque esto es tema de un próximo artículo). El próximo año, como estudiante de jurisprudencia, pagaré $6.455.000 (aunque los de primer semestre pagarán $7.142.000 y medicina llegará a pagar $10.961.000), siendo esto sólo el inicio de una factura que sólo muy pocos podremos costear. Empecemos por informar que las posibilidades que la universidad ofrece en restaurantes, reflejan su desinterés en nuestra correcta alimentación, porque COMO TODO ES UN NEGOCIO ya todo es de los señores privados que juegan a quién le sube más el precio a los productos y obviamente quién ganará más dentro del negocio llamado universidad (y están en todo su derecho, dicen las directivas).

Lo que no se dice en las hermosas introducciones de los programas que nos invitan a matricularnos son los descomunales gastos que se suman a la matrícula que ya es bastante costosa.



Otro bastión de oportunidades para acrecentar sus recursos está en el certificar que cancelamos ésta costosa matricula, pues cobran $11.000 y si lo que buscas es un duplicado igual pagas $11.000, mismo precio de un duplicado del recibo de matrícula. Recordemos que los dueños del negocio habían decidido cobrar $17.000 por la revisión de los exámenes (clara muestra que los errores de los profesores los paga el estudiante), pero la presión de los estudiantes permitió que se echara para atrás esta decisión. Los demás certificados generan aún más ingresos para esta institución: Certificado de contenidos por asignatura $11.000, contenido de semestre $24.000, contenido de programa $88.000 (aun cuando aparecen en la página institucional, pero ellos añaden la firma). Los derechos para obtener un título cuestan $480.000, los derechos para cumplir los requisitos de grado $600.000 y las actas de mi grado se elevan a $22.000. Si por algún motivo no puedo asistir a un examen parcial por una causa justificada, debo cancelar $50.000, costo de un supletorio. Si por algún motivo debo reponer el carnet, me cuesta $35.000. Si deseas registrar una materia fuera del término, te cuesta $30.000, una validación asciende a $170.000 y si necesitas algún duplicado de tu diploma te cuesta $70.000. El examen del PET, que tanto atormenta a los estudiantes Rosaristas, ha sido fijado en $240.000. Adiciona la Universidad que si deseas ver una materia intersemestral, deben inscribirse por lo menos 10 personas, o sino los inscritos deberán pagar el faltante, argumento que demuestra un interés por la ganancia mínima requerida y no por la calidad de la materia. Continuar relatando lo que vivimos es triste, pero además vergonzante, ya que el gran esfuerzo de nuestros padres caerá en este negocio llamado universidad e incrementará los ingresos institucionales.

Terminemos diciendo que el bienestar universitario parece un concepto olvidado en la institución, o ¿que cobren por jugar parques ($600 p/hora), ping pong ($1000 p/hora), billar ($1700 p/hora), o un juego de rana ($1100 p/hora) no es una muestra de la facilidad de ver el símbolo pesos en todos lados? Hagamos cuentas para saber cuál es el costo real de estudiar en una Universidad que no figura en las mejores 100 del ranking latinoamericano. Ojala no nos cobren el usar las escaleras de emergencia para subir en Casur, o la entrada a los baños. En fin esperaré a ver qué pasa mañana o ¿también tendremos que pagarles a los profesores por preguntar? Eso podría ser OTRO NEGOCIO ¿NO?

José Luis Rodríguez

Los Avatares de las Elecciones

Después de las elecciones de los consejos estudiantiles, es necesario plantear algunas reflexiones. En primer lugar, es notoria la poca participación de los estudiantes en la conformación de las listas, lo que se refleja en que en varias facultades se presentó una sola lista para el consejo, incluyendo a ciencia política, facultad en la cual, paradójicamente, se estudia temas afines.

Ahora bien, estas situaciones tienen varias causas, de las cuales podemos destacar el poco poder que tienen los consejos, lo que desalienta a muchos estudiantes a participar. Pero también el papel que han cumplido algunos consejos lleva a pensar a muchos estudiantes que ese organismo es inservible. Un consejo autónomo, independiente y al servicio de los estudiantes puede lograr muchas cosas a favor de sus intereses, todo depende de que recuerden cual es su papel y lo hagan respetar.

Debemos mencionar como otra causa de la baja participación las incomprensibles exigencias para ser candidato. Es una limitante a la democracia universitaria que se exija no haber perdido materias el semestre anterior y no tener procesos disciplinarios. Ya es hora que el Consejo Superior y los Consejos de facultad entiendan que una cosa es la capacidad de liderazgo y representatividad que pueda tener un estudiante entre sus compañeros y otra sus calidades académicas o disciplinarias.
En estas elecciones se presentaron también algunas situaciones que limitaron el derecho al voto de los estudiantes. En las de Rehabilitación, por ejemplo, el voto ni siquiera fue secreto. Se debía indicar, a quienes manejaban el computador, por cuál de las candidatas se quería votar. Adicionalmente en estas mismas elecciones varias estudiantes ni siquiera pudieron votar porque no tenían el carnet o porque el sistema emitía error cuando pasaban dicho documento. La cédula es el documento de identidad por excelencia y por tanto esta también debe servir para participar. El caso de la nueva sede también es preocupante, ya que por problemas de logística, allí ni siquiera pudieron votar, mientras medicina empezaba su jornada casi a las 11 de la mañana.

A lo anterior se debe añadir las indebidas intervenciones de las directivas en la democracia universitaria. Como es sabido, las directivas fusionaron las facultades de Rehabilitación y Medicina, e intentaron hacer lo mismo con los Consejos Estudiantiles. Que sea el momento para recordarles que estas instituciones son organismos autónomos e independientes, y en tanto las directivas no pueden intervenir y disponer de ellos como les parezca. Es destacable la posición asumida por el Consejo Superior Estudiantil, el cual rechazó dicha intromisión y ratificó el carácter autónomo de estos organismos. Ojala la saliente presidenta de rehabilitación hubiese asumido esa posición y así habría sido innecesario que las propias estudiantes tuviesen que acudir al Consejo Superior para resolver esta situación.

…los consejos estudiantiles deben buscar soluciones acordes a los intereses del estudiantado, esto es, calidad académica y bienestar universitario a costos justos y proporcionales


Este tipo de intervenciones indebidas también se presentaron en Jurisprudencia donde la Dra. Rocío Peña, en plena clase con estudiantes de primer semestre, criticó al consejo estudiantil actual y alabó al anterior, constituyéndose esto en una clara intervención en la política estudiantil. Es necesario recordar a los profesores que no deben intervenir en la política estudiantil o influenciar en la votación de sus estudiantes.

Los anteriores planteamientos, cortos debido al espacio, se hacen con el fin de corregir los problemas en futuras elecciones y para recordar el papel de los Consejos Estudiantiles como organismos de representación autónomos e independientes en su elección y formación. Son ellos los llamados a velar por los intereses y problemáticas de los estudiantes, pero nunca darles la espalda como sucedió con la problemática de inglés y un actual aspirante al Consejo Superior cuya solución fue que “estudien por internet”. Insistimos en que los Consejos Estudiantiles son espacios democráticos que permiten a los Rosaristas enterarse de las graves problemáticas de la Universidad y buscar soluciones acordes a los intereses del estudiantado, esto es, calidad académica y bienestar universitario a costos justos y proporcionales.

Lina Salazar
Juan Pablo Puentes

FRENTE AL INGLÉS, SIMPLE DESINTERÉS

Hace cuatro años se expuso por primera vez a las directivas de esta Universidad el problema que se generaría entre los estudiantes el exigir el cumplimiento del segundo idioma a mitad de carrera bajo el supuesto de que esa era una responsabilidad exclusiva de los alumnos. El resultado luego de 8 semestres es catastrófico: decenas de estudiantes retirados por el requisito, más de treinta acciones de tutela presentadas ante la Universidad (algunas de ellas falladas contra la institución) e incluso una ponencia en la Corte Constitucional frente a esta problemática. Desde esa época los estudiantes hemos solicitado y planteado muchas soluciones. Se han presentado firmas respaldando varias soluciones, se han realizado reuniones de representantes y directivas, se han hecho protestas simbólicas exigiendo una respuesta y la réplica de la Universidad ha sido silencio, en un clásico ejercicio de autoritarismo que indicaría que el problema es sólo del estudiante. En otros números de este medio ya hemos comunicado todo lo hecho ante las directivas, quien, en voz de nuestro ex vicerrector, ha manifestado no tener interés por reconocer los hechos tozudos: sólo el 2.3% de los colegios en Colombia ofrecen una óptima formación en el idioma inglés. Otro de los argumentos que muchas veces sustentó la negación de las directivas eran los supuestos altos costos que generaría el ofrecer clases de inglés. Esto es como argumentar mañana que no hay dinero para comprar libros y que los estudiantes debamos aceptarlo en silencio.

Luego de los sucesos del semestre pasado, donde la mayoría de representantes se unieron por buscar una solución (debemos excluir sujetos que no apoyaron al estudiantado como el presidente del Consejo de Economía), y donde los estudiantes apoyaron la protesta organizada por Conciencia Democrática exigiendo una solución para el problema, las directivas indicaron que se buscaría una solución.

…solicitamos se le explique a la comunidad académica cual es la relación que tiene el Wall Street Institute con la Universidad; instituto que obtiene espacios, publicidad y oficinas dentro de la Universidad y quien sería el principal perjudicado si el Rosario ofreciera directamente los cursos de inglés.


Sorpresiva pero dolorosamente, este semestre las directivas, en lo que he denominado como una cachetada a las peticiones de los estudiantes, decidieron ofrecer como electiva inglés medio y avanzado, cuyo principal requisito es haber aprobado el examen de suficiencia idiomática. ¿Acaso esto soluciona el problema de los estudiantes que no recibieron formación de inglés en el Colegio? De forma indignante las directivas muestran su capacidad para ofrecer inglés como electiva (petición principal de los estudiantes desde hace 4 años) pero mantienen la vulneración del principio de igualdad omitiendo ofrecer los niveles básicos que son urgentes para los alumnos que han visto su carrera truncada por la falta del requisito. Además, se ha derrumbado el argumento económico que tanto esgrimían, ya que si pueden ofrecer altos niveles de inglés, con menos inversión pueden ofrecer niveles básicos del mismo. Parece entonces que el problema es de administración.

A lo anterior debemos añadir la respuesta positiva por parte de algunos profesores de la Universidad, quienes en diferentes clases han aceptado que la mejor solución es que la Institución ofrezca niveles de inglés desde el primer semestre y de esta manera se asegure un excelente nivel para todos los estudiantes. Así lo acepta el Dr. Sergio Rodríguez Azuero, reconocido docente y abogado de la Universidad, quien manifiesta haber propuesto esto a las directivas hace ya bastantes años sin recibir respuesta satisfactoria. Como se ha manifestado en otras ocasiones, esta situación ha perjudicado a decenas de estudiantes y aun no tenemos una respuesta definitiva de las directivas. Ya que no aceptaron la invitación hecha hace un semestre, reiteramos nuestra solicitud para que por este mismo medio, las directivas expliquen la razón para no ofrecer niveles básicos de inglés que permitan solucionar esta dificultad. Además reclamamos se busque una solución para quienes ya tienen el semestre aplazado o están cercanos a hacerlo y solicitamos se le explique a la comunidad académica cual es la relación que tiene el Wall Street Institute con la Universidad; instituto que obtiene espacios, publicidad y oficinas dentro de la Universidad y quien sería el principal perjudicado si el Rosario ofreciera directamente los cursos de inglés.

David R. Rodríguez N.